Crónicas desde un 35 de Jesús del Gran Poder

En la barra de aquel bar…

Posted on: abril 1, 2009

Descansaba en el mismo taburete de siempre, ese que tenía el tapiz resquebrajado y empezaba a tambalearse debido a los numerosos clientes que se habían apoyado en él. En la derecha un cigarro, en la otra mano una cerveza medio vacía que había sido la causante de que en sus labios permanecieran restos de espuma.

Su particular atuendo de faena –un mono azul- había sido sustituido por unos vaqueros y una camiseta de rayas. Mientras su mirada se clavaba fijamente en la colilla que fumaba.

La escena era familiar para cualquier persona, pues se desarrollaba en un antro con cuadros de la ciudad. Donde el aíre, enrarecido por el humo, absorbía los pensamientos de aquel trabajador.

Con un tímido “buenas tardes”; tomé asiento a su lado, me correspondió con una mirada más triste de la habitual; “¿Qué te parece esto amigo?”, pregunté sin rodeos mientras mostraba la portada del periódico. “Lo más gracioso que he visto en todo el día”, respondió. Comprobé, de este modo, que su sinceridad y esa ironía acompañada por la rabia seguían siendo las de siempre. En la portada Zapatero ratificaba su confianza en los bancos, afirmaba que: “continuaban siendo una fortaleza y los protagonistas de la reactivación económica”, y él entretanto bebía a pequeños sorbos su cerveza.

“Es curioso que el presidente y yo tengamos una visión tan distinta de los banqueros”, comentaba mirándome a los ojos.

La fábrica cerró hace dos años. Sucedió todo tan rápido que no le dio tiempo a percibir que sus sueños junto a los de 1.600 familias se esfumaban de la noche a la mañana. Más de quince años madrugando para verse en la calle. Luego llegó una hija, la cual trajo bajo el brazo una pequeña indemnización y una boca más que alimentar. Eso sí, nadie pudo arrebatarle sentir por segunda vez la mayor alegría de su vida.

Con aquel dinero del despido acudieron a varias entidades bancarias para optar por la mejor oferta. Santander, percatándose de la gran oportunidad que se le presentaba, ofreció unas condiciones muy tentadoras que no pudieron rechazar. “Unos estafadores, eso es lo que son”, dice enfadado cada vez que lo recuerda. Cuando el dinero fue ingresado cambió radicalmente el contrato. Los detalles que habían inclinado la balanza a favor de aquella corporación financiera desaparecieron; y una vez más volvieron a ser engañados. Al preguntar por los políticos sonríe levemente, “no sé quiénes son peores…”. La alcaldesa de la ciudad y el presidente de la Junta aprovecharon cualquier ocasión para lanzar la bola al otro tejado, “¿A quién pretenden engañar?; si ellos no están de nuestra parte”, simples marionetas que juegan a favor de las multinacionales y pronuncian, cuando llega la ocasión, lo que el pueblo quiere oír.

Paga la cuenta y salimos del bar, la ciudad comienza a dormirse; y el sol libra su particular batalla con el mar para no irse a descansar. Las calles se encuentran vacías y sólo quedan resquicios de lo que una vez fue aquel lugar. “En nuestra tierra hay más de 14.000 parados, la población joven tiene que emigrar pues aquí no tienen ninguna salida, pero no pasa nada. Porque en el 2012 Cádiz va a estar tela de bonita”, comenta con ironía de camino a casa. “Y a lo que no le encuentro explicación”, me dice subiendo el tono de voz, “¿Pa qué coño quiero yo un segundo puente si ya no nos queda bahía?”. Y yo, que tampoco tengo respuesta, camino en silencio a su lado.

Fdo: David de la Cruz

Anuncios

3 comentarios to "En la barra de aquel bar…"

Realidad o ficción. Cruel destino de película más bien. La banalidad de la clase política no deja de sorprenderme y a la vez entristecerme. Lo que cuentas, David, aunque sea ajeno a mi experiencia no es más que la terrible mierda en que nos sumimos cuando creemos que la tontería es nuestro mayor reino y nos dejamos guiar por quienes cobran a nuestras expensas. Cádiz 2012, al menos, eso sí, será la ilusión de la tacita pueda respirar un aroma de rejuvenecimiento, quizá una oportunidad de resetear su formatura. Creo en ello y creo que en eso tenéis que confiar.

Muy acertado tu texto, David, y muy cansino mi comentario, como siempre. Aún así, todavía creo en los valores de la democracia, por mucho que cuatro trajeados partidistas intenten dinamitarlos. Un abrazo.

Apretando los dientes
un obrero decía
pa que quiero otro puente
si no tengo bahía
pa que quiero de alcalde
a una faraona
que cuando más hace falta
ambiciosa y cobarde
nos abandona…

¿Has visto la memoria que tengo David? jajajajajajaja Cada vez me doy cuenta más que eres un tío sensible por las cosas de tu tierra y por la lucha de los obreros.

Caballero (leve inclinación de la cabeza y el sombrero XD)

no m he olvidado… sincero y cotidiano como la vida del protagonista. sigue escribiendo así de bien david

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Calendario

abril 2009
L M X J V S D
« Feb    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  
A %d blogueros les gusta esto: